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La columna del jefe Fleischer – EL CASCO PROTECTOR, SEGURO DE VIDA

La inmensa mayoría de los accidentes pueden prevenirse, hay quienes los asocian con la mala suerte o con el destino.

Hay que dejar claro que ningún niño ni adolescente es responsable de un accidente, sin embargo los padres sí porque somos los indicados para evitarlos.

Constantemente tenemos recomendaciones por parte de la Secretaria de Salud, para tomar en cuenta las medidas preventivas como son: el uso del cinturón de seguridad, la silla porta bebé, no conducir en estado de ebriedad, evitar el uso del celular al manejar, que los motociclistas y ciclistas usen su casco protector. Por lo regular a todo esto hacemos caso omiso a sabiendas que está en peligro nuestra vida y la de nuestros semejantes.
El dicho aquel de que “Después de un accidente….ya nada es igual”, es totalmente cierto, un instante basta para ver morir al ser más querido, incluso para convertirnos en homicidas imprudenciales, perder la libertad, la familia, la tranquilidad…. Ni que hablar de las secuelas que deja un accidente en la salud; no hay dígitos que alcancen a medir la cantidad de personas que han quedado mutiladas, que han perdido una capacidad de su cuerpo… Y en el peor de los casos que han muerto en un segundo, por una distracción.
El casco protector ¡¡Seguro de vida!! Por eso es que, comprar un casco es semejante a tener un seguro de gastos médicos o de auto, se adquiere con la esperanza de que nunca sea ocupado para el principal fin por el cual fue creado, que es protegernos de la muerte o un daño cerebral ante un accidente, y normalmente se valora lo que se pagó por el casco, después de ver en un accidente que fue éste el que se rompió y no nuestra cabeza.
Por lo tanto no hay nada más cierto que en caso de accidente, es el único elemento de protección capaz de evitar las lesiones en la cabeza, sin duda las más graves. Su uso reduce la muerte en un tercio y evita dos de cada tres lesiones cerebrales, este tipo de lesiones produce el 85% de los muertos y la mitad de los heridos por accidentes en moto.

Además de proteger tu cabeza esto hace el casco por ti:

Un buen casco hace conducir tu cuatrimotor más cómodo.
Disminuye el ruido constante en tus oídos.
La molestia del viento en tu cara y desvía insectos y otros objetos que vuelan con el viento.
Contribuye al confort cuando las condiciones climáticas son adversas y disminuye la fatiga del motociclista.
Es muy común que los jóvenes con la autorización de sus padres se vayan a tripular su cuatrimotor sin casco, en las playas, en los arroyos, lotes baldíos, caminos y carreteras vecinales, sin medir las consecuencias que en un momento dado pueden ser fatales como los arrancones.
Las autoridades con relación a lo anterior tienen la responsabilidad y obligación de aplicar la Ley de Tránsito del Estado de Sonora, concretamente el Articulo 115.- Que a la letra dice: Queda prohibida la conducción de bicicletas en la vía pública a menores de 12 años de edad y la conducción de motocicletas a menores de 14 años.
Así como también la aplicación del Art. 119.- En la fracción III.- Toda persona que conduzca una motocicleta así como sus acompañantes, estarán obligados a usar casco protector, así como de parabrisas o anteojos protectores o algún dispositivo similar.
Dejemos pues los padres de familia que las autoridades de tránsito municipal cumplan con su cometido, con el fin de crear una cultura de la protección personal por el bien de nuestros hijos.
Roberto Fleischer Haro.

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583 .