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Operador de Moreno Valle ya se reúne con Los Chuchos para poner al sucesor de Barrales.

Se vencieron los plazos para que el INE intervenga en la elección interna del PRD. La jugada.

 

Ciudad de Mèxico 24 de Abril de 2017.-La puja por definir al sucesor de Alejandra Barrales se transformó en un territorio sinuoso y políticamente estratégico. Ya vencidos los plazos para que un organismo neutral como el INE fiscalice el proceso, será el propio PRD quien defina los tiempos y el formato de la interna. Y todos los saben: los consensos no son la especialidad del Sol Azteca.
Por eso, una vez más, el movimiento sutil de piezas requerirá de la inteligencia política que más de un ajedrecista ambicionaría tener. «Lo ideal hubiera sido que el INE fuera el arbitro, pero eso ya no es viable porque tendría que haberse convocado en marzo», admitieron desde la sede de Benjamin Franklin 84.
Y agregaron: «Ahora es imposible porque el organismo debe comenzar con los registros y tramites para 2018 y no pueden coincidir los dos procesos, el interno de un partido y el federal. Eso es por ley. Esa opción ya queda descartada».
Ahora queda todo en manos del propio partido, donde las corrientes ya dividieron las aguas en dos. Por un lado, Nueva Izquierda busca, con todas las herramientas posibles, acelerar la renovación de autoridades, que por estatuto deberían ya haberse iniciado. En ese sentido, incluso han presentado una denuncia al Tribunal Electoral para que intervenga.
Ya hay reuniones en el DF entre Jesús Ortega y uno de los máximos operadores de Rafael Moreno Valle. Quieren poner al sucesor de Barrales.
Por el otro, ADN, Vanguardia Progresista e IDN -el polo que construye la candidatura de Miguel Ángel Mancera- quieren poner en pausa el cambio, para sostener todo el tiempo que puedan la presidencia de Barrales y posicionar, pasadas las elecciones del Estado de México, a su propio candidato.
Pero, ¿qué es lo que se juega verdaderamente detrás de esta tensión de fuerzas? Una vez más, la clave está en el 2018. Y allí aparece un actor externo clave: el siempre escurridizo Rafael Moreno Valle.
Para las presidenciales, Los Chuchos -con el apoyo de Foro Nuevo Sol y Los Galileos- quieren retomar el control del partido que perdieron con la llegada de Barrales para lograr la deseada alianza con el PAN. Para lograrlo, cuentan con el apoyo del poblano. «Ya hay reuniones en el DF entre Jesús Ortega y uno de los máximos operadores del poblano», confirmaron fuentes perredistas.
La idea es simple: el ex gobernador aportaría estructura en las entidades que salgan a votar en favor de Los Chuchos -como ya reveló LPO- pero a cambio pide que el próximo presidente del Sol Azteca sea un hombre que le inspire confianza.
En todo el país ya hay grandes estructuras movilizadas para votar en favor de Los Chuchos. El sector de ADN los acusa de estar inflando el padrón en todo el país.
«En todo el país ya hay grandes estructuras movilizadas para esta alianza. De hecho, el sector de ADN acusa a Los Chuchos de estar inflando el padrón en todo el país, afiliando al PRD a gente que es del PAN, para conseguir votos en favor del elegido por Moreno Valle en caso de que la Comisión Electoral abra el juego a posicionar candidatos», señalaron.
El retraso en la definición de autoridades es, según los propios perredistas, intencionado. Quienes respaldan a Barrales no pueden permitirse perder el poder, por más herida que esté su presidencia. Del otro lado los acusan de estar llevando los tiempos hasta el limite.
«El PRD debe elegir candidatos antes de agosto, porque sino se superpondrán también la definición de convocatoria a autoridades internas políticas con la de diputaciones y presidenciables. Políticamente es inviable que estés enfrascado en ambos temas a la vez», dijeron.