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SERVICIO DE INTELIGENCIA PENITENCIARIO.

Por Roberto Fleisher Haro.

Modestamente sugiero crear dentro de la Administración Penitenciaria el servicio de inteligencia en los Centros de Readaptación Social del Estado de Sonora, cuya función sería la de reconocer y supervisar con habilidad y experiencia el trato y manejo, actividades, obligaciones y derechos de los internos, así como los Directores, Comandantes, Custodios e incondicionales de los mismos, familiares y personas dedicadas a las diferentes creencias religiosas que van a catequizar y que tienen contacto directo con los penados.

Organización de llevar a cabo y captar la realidad de los hechos suscitados en las diferentes modalidades de incidentes registrados en el interior de los centros, como seria conatos de incendios, introducción de enervantes, bebidas alcohólicas, armas o productos perecederos que se presten para fermentación que conlleven a desordenar la población y demás.

Por convenir al buen funcionamiento de los relacionados centros por motivos de control e información y movimiento dentro de los penales, se puede intervenir y restringir cuando haya la necesidad de hacerlo, la correspondencia, llamadas telefónicas, así como también la relación de familiares.

Los abogados de los penados se pueden identificar con su cédula profesional, es importante exista un arco detector de metales y una copiadora a la entrada de los reclusorios con el fin de controlar identificaciones y posteriormente ubicarlos con relación a cualquier incidente.

No se deben permitir vehículos en los patios de los centros, de maestros, médicos, deportistas, ni funcionarios, ésto con el fin de evitar confusiones.

Debe haber un acceso exclusivamente para las autoridades encargadas de internar y trasladar a los Juzgados correspondientes a los penados (previa identificación) lo anterior con el fin de llevar un control más estricto. Los principales problemas en los ceresos son el abandono del control disciplinario y la complicidad de las autoridades del penal por permitir el tráfico de drogas, de armas y el de influencias.

El sistema penitenciario del Estado de Sonora, desde su fundación, debido al crecimiento inusitado y la falta de programación, el personal de custodia y vigilancia fue seleccionado sin ningún requisito esencial para ocupar estas plazas, por lo que la capacidad educativa y la preparación académica sobre conocimientos de derecho penitenciario fueron y han sido prácticamente nulas.

Deben contar con una disciplina adecuada al manejo de los internos, motivado que ha sido en gran parte la deficiencia del personal de custodia para este importantísimo renglón.

Se debe proceder con energía contra el personal indisciplinado por el abuso constante de autoridad, violación a los derechos humanos de los procesados, de análisis de comportamiento y conducta dentro y fuera de los reclusorios.

Para lograr una corporación en quién deba depositarse la confianza de la custodia y vigilancia de los penados, es necesario otorgárseles los estímulos y recompensas que

existen para los servidores públicos, valorar la conducta, calidad y productividad en el trabajo, para evitar la corrupción que de alguna manera se encuentra muy arraigada en los penales.

Este personal puede recibir cursos de capacitación enfocados a clarificar y reforzar sus valores para mantener y elevar los niveles del compromiso creado, que permitan a estos servidores públicos prestar la atención profesional deseada para que traten con dignidad a los internos.

Dotarlos de equipo policial moderno y tecnológico para los custodios de los ceresos, estos se deben considerar como instalaciones estratégicas para el Estado, dependencias que no deben ser transgredidas por lo que se deben extremar al máximo las medidas preventivas y correctivas de seguridad para su preservación, evitando así la evasión de reos.

Además crear la guardia permanente, con elementos que serán entrenados especialmente para suplir ausencias de bajas, incapacidad, permisos y contrarrestar motines.

Ser trasladados de inmediato a cualquier reclusorio donde existan fenómenos posibles de evasión a bordo de un camión tipo comando, este personal pudiera recibir instrucción académica, así como entrenamiento y capacitación sobre uso de armas y técnicas estratégicas de movimientos antimotines.

En el personal de custodia y vigilancia es donde descansa la tranquilidad y la seguridad del sistema, entre el personal de vigilancia y los internos media un

constante juego psicológico, relación interpersonal que se da las veinticuatro horas del día.

Al hablar de una selección apropiada del personal penitenciario, es darnos cuenta de cual es verdaderamente la función de un sistema carcelario.

No debemos olvidar el riesgo que es para un gobierno el contar con una serie de individuos privados de la libertad, que no desea la labor readaptaría y que pretende no reconciliarse con la sociedad; por lo que debemos comprender el fenómeno de la readaptación y la custodia de los internos.

La sección de inteligencia deberá de tener la suficiente autoridad proporcionada por el C. Secretario de Seguridad Pública del Estado, con el fin de que tenga la decisión de inspeccionar con veracidad, eficiencia y lealtad los resultados correspondientes.

Roberto Fleischer Haro.

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H223583